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ARTE URBANO

Tandil como capital del arte urbano (CEB).
Con la artista local Camila Calderón, conocida en la escena artística bajo el nombre de CEB, como una de las figuras detrás de la iniciativa, el barrio Monobloks será escenario el próximo sábado 16 y domingo 17 de mayo de un encuentro que reunirá a cuarenta artistas para intervenir sus muros y celebrar el arte urbano en conjunto.
Con poco más de cinco meses transcurridos del año, la movida artística ya comenzó a activarse en distintos puntos de Latinoamérica: desde nuevas intervenciones en grandes metrópolis hasta convocatorias colectivas que reúnen a decenas de artistas alrededor del muralismo y el graffiti.

Muralismo en las calles de Tandil (CEB).
Y en ese último apartado aparece ahora el barrio Monobloks de Tandil, que el próximo sábado 16 y domingo 17 de mayo será sede de una pintada colectiva que reunirá a 40 artistas locales y de Buenos Aires, donde destacan nombres como Lucho DSD, Monecb, Pablo Ruarte, Poshy y Pier, para intervenir con graffiti y murales las paredes del barrio, en un encuentro abierto a toda la comunidad, con música en vivo, actividades y una propuesta pensada para vivir el arte urbano de cerca.
La convocatoria está impulsada por Camila Calderón, conocida dentro de la escena como CEB, una de las referencias femeninas del arte urbano tandilense y figura detrás de múltiples iniciativas de intervención territorial, entre las que se destaca el trabajo realizado en el Pabellón Literario N° 4 de la Unidad Penitenciaria 52 de Azul, proyecto conocido como "Mi niña interior" y que se ha convertido en uno de los más importantes de su currículum. A su vez, también cuenta con el apoyo de Juany, profesor de la escuelita de fútbol del barrio, padres que dan una mano y donaciones de pintura, auspicios y vecinos de la zona que preparan alimentos para compartir.
La relación de Camila Calderón con el barrio Monobloks no comenzó hace apenas unos meses, cuando apareció la idea de volver a intervenir sus paredes, sino varios años atrás, a partir de un vínculo construido junto a los propios vecinos: “Mi relación empieza en el año 2019 cuando coordiné el tercer encuentro nacional de graffiti y muralismo de Tandil. A partir de ahí se generó un vínculo amistoso con los vecinos, que estaban encantados con las obras que pintaron los artistas”.
Ese lazo continuó profundizándose tiempo después, en plena pandemia, cuando la artista impulsó un proyecto autogestivo que consistió en pintar siete medianeras de diez metros de altura, obras que hoy forman parte del paisaje cotidiano del barrio y que ayudaron a convertirlo en una especie de museo a cielo abierto.
Muralismo en las calles de Tandil (CEB).
Lejos de tratarse de una intervención aislada, aquella experiencia terminó sentando las bases de la convocatoria que tendrá lugar el próximo sábado 16 y domingo 17 de mayo. Según cuenta CEB, el disparador llegó a partir de un mensaje de Cristian, uno de los vecinos del barrio, quien le propuso volver a pintar las paredes de las canchas intervenidas años atrás. A partir de ese gesto, publicó la convocatoria, comenzaron a sumarse artistas de Tandil y de otros puntos de la provincia, y lo que nació como una idea compartida terminó convirtiéndose en una realidad.
Para la artista, además, hay una dimensión simbólica que vuelve especial al barrio. Monobloks —muchas veces estigmatizado y asociado desde afuera a la marginalidad— guarda, según remarca, una identidad propia atravesada por el color y el arte urbano. “A los vecinos les encanta el arte urbano. Te dan la bienvenida con entusiasmo”, señala la artista tandilense, quien además remarca el compromiso de cada uno de los vecinos a la hora de ayudar y facilitar el trabajo de los artistas.
Si algo atraviesa al encuentro que tomará el barrio Monobloks es su espíritu colectivo. Porque más que una selección cerrada o una curaduría tradicional, la convocatoria fue pensada como una reunión abierta entre artistas que comparten una misma pasión por intervenir el espacio público.
“Tandil tiene una movida muy fuerte en lo que es arte urbano. Hay muchos artistas con mucho talento, lo que la convierte en una de las ciudades más pintadas del país. Con los días fui contactando por redes a muralistas y grafiteros de Buenos Aires que se querían sumar a la movida. Para mí y para la ciudad es un honor recibir artistas de nivel que viajan a dejar su huella en nuestros espacios”, señala la artista.
Más de cuarenta artistas coloreando los muros del barrio Monoblocks de Tandil (CEB).
Lejos de construirse bajo criterios rígidos o una selección cerrada, la propuesta fue creciendo desde una lógica mucho más orgánica, donde el eje estuvo puesto en sumar miradas, estilos y energías distintas alrededor de un mismo fin de semana de creación colectiva: “Es bienvenido todo el que quiera sumarse a pasar un fin de semana con música, arte en vivo y compañeros que comparten la misma pasión por el arte”.
Si hay algo que seguramente sucederá en el barrio Monobloks durante las jornadas de pintura será la convivencia de estilos, lenguajes y formas de trabajo que cada uno de los artistas dejará plasmados en sus muros. Porque, así como la convocatoria se pensó desde la apertura y la diversidad de voces, esa misma libertad atraviesa también lo conceptual y lo que cada intervención propondrá dentro del barrio.
El arte urbano como transformación del barrio Monoblocks (CEB).
Lejos de imponer una línea estética única o una temática cerrada, la idea del encuentro apuesta a que cada mural dialogue con el entorno desde la identidad propia de quien lo realiza, dejando que el intercambio suceda de manera orgánica, incluso entre obras vecinas: “A mi me gusta cuando los artistas proponen su obra y luego buscan conectar con quien tiene cerca para generar una unidad visual. Si se da así sería buenísimo, pero sino también me parece genial. Me gustaría que se expresen con libertad. Si algunos se ponen de acuerdo para pintar algo me parecería bien. Mientras que no sea algo político o de fútbol, no hay problema”.
Más allá de embellecer y revitalizar el espacio público del barrio Monobloks a través del arte urbano, la organización de esta pintada colectiva parece estar atravesada por una búsqueda más profunda para Camila Calderón, una de las principales impulsoras del encuentro.
“Es difícil ponerlo en palabras. Se dan muchas cosas a lo largo de la organización del evento, y cuando se pinta y se transforman las paredes. Se da la relación con los artistas, se da el disfrutar del día, de la mirada de los vecinos. De compartir la buena música. Mas que nada me gustaría que todos los artistas se sientan bienvenidos y agasajados. Que conozcan Tandil, que es una ciudad hermosa por su naturaleza y por sus murales. Que se revalorice el barrio y que llame la atención de los demás. Que al mostrar el proceso de trabajo, sea más valorado el arte urbano y el trabajo del artista. Quiero que sea un disfrute para todos”, señala la artista.
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Creado por el muralista iguazuense Tonnyc, la obra cuenta con un fuerte vínculo con la cultura indígena y guaraní con figuras como el jaguar y un niño con arco y flecha.