
Los viajeros buscan algo más que una foto de postal. Ahora en un rol protagonista desafían sus propios límites bajo la seguridad de la ingeniería moderna.
DEPORTES

Fingerboards made in Elok Fingerboards (Elok Fingerboards).
El movimiento fingerboard se ha convertido en uno de los pasatiempos favoritos de todo amante del skateboarding tradicional, y Elok Fingerboards logró imponer su firma a nivel nacional y convertirse en uno de los principales exponentes a lo largo y ancho de Mar del Plata, convirtiéndose en un pionero de la escena.
La creación de un emprendimiento siempre está vinculada con un motivo que impulsa esa acción desde un primer momento, ya sea una pasión, la emoción por transmitir y expandir un sentimiento a otras personas o el simple éxito. Y en el caso de Nahuel Freiria, creador de Elok Fingerboards, ese motivo tuvo que ver con un pasatiempo de su niñez y la idea de generar una comunidad de personas que la movieran la misma pasión que a él: los fingerboards. "Desde chico que hacía tablas de finger, siempre probando distintas maderas y moldes. Cuando era pequeño, no tenía dinero para adquirir los mejores materiales o pegamentos, pero siempre probaba. La idea surgió desde el deseo de que se cree una comunidad de finger acá en Mar del Plata, que no había. Ya de por sí es como un hobby que me gusta el de crear las tablas en mi tiempo libre, por ende crear más y poder venderlas fue algo motivante y desafiante", recuerda acerca del nacimiento de la empresa.
Creada en el año 2017, pero reflotada hace algunos meses, Elok Fingerboards no busca conquistar el mercado y estar detrás del dinero y lo material, sino que intenta perseguir el deseo de satisfacer lo soñado por el cliente: "Mi punto es que todos los clientes estén completamente satisfechos con el producto, y si ve algún detalle o algo que no le gusta, que me avise y poder solucionarlo en el momento que pueda. No es simplemente vender fingers y que el cliente no me interese, quiero darles respuestas y que el producto les funcione como tiene que ser. Para mí ese es el punto: que cada persona que me compre, esté contento y satisfecho con el producto".
El proceso creativo para llevar a cabo una tabla de fingerboard no es para nada sencillo, a pesar de que uno crea que es tomar una tabla de madera, darle la forma y ya. Es un viaje a través de distintos pasos que, unidos, terminan de congeniar el producto: la confección de la tabla, el adhesivo, el molde, el secado, el lijado y el diseño final.
Láminas de madera antes de ser convertidas en fingerboards (Elok Fingerboards).
"El proceso tiene varios pasos que hay que ir puliéndolos y hacerlos de manera adecuada. Comenzamos con cinco láminas de madera de chapa, que se usa para enchapar los muebles, y se cortan tres con líneas verticales y dos con horizontales, y las intercalamos. Colocamos adhesivo poliuretano en pomo, que es un buen pegamento y deja a la tabla dura y con buen pique, y pegamento entre cada capa, luego juntamos las láminas y las colocamos en el molde, que lo prensamos con una morsa o una prensa manual”, cuenta Nahuel Freiria acerca del paso a paso para confeccionar un fingerboard.
Las tablas de madera de Elok Fingerboards (Elok Fingerboards).
Nahuel también comentó que lo dejan secar durante todo un día para asegurarse de que quede bien y, al sacarla, le colocan una plantilla de una tabla de skate con la forma y el tamaño que quieran. Luego llega el turno de hacer los agujeros y, posteriormente, las lija a mano. Y una vez que terminan, viene el lijado fino para dejar bien los bordes; después se decide si poner o no el diseño, dependiendo de cada uno, y el último paso es el barnizado
Los desafíos son una etapa casi que obligatoria de atravesar en todo momento de la vida, y por supuesto que durante la creación de fingerboards también aparecen esas rocas en el camino que tienen que ser esquivadas, y Nahuel Freiria lo sabe más que nadie: "El principal desafío es lograr un producto perfecto al cien por ciento. Al ser tan pequeñas las tablas, los detalles milimétricos marcan las diferencias: los redondeados, como uno lija la tabla, los acabados, los diseños. Todo suma para lograr una tabla perfecta, que es lo que todos buscamos".
Siendo uno de los pilares y principales promotores de la práctica del fingerboard en Mar del Plata, Nahuel Freiria demostró ver una creciente en la escena local, que de a poco comienza a poblarse de gente apasionada por los skate en miniatura: "En Mar del Plata la escena del fingerboard la estamos haciendo crecer con esfuerzo y la ayuda de colegas locales como Nacho de Soul Skate Class. Hace poco hicimos un evento en la Plaza Mitre que se llenó de gente: hubo sorteos y premios. La escena va para arriba, gracias a Dios. Queremos que todos tengan un finger y disfruten de algo que es súper sano: juntarse a grabar, hacer trucos, crear sus propias rampas y, hasta incluso, sus primeras tablas".
Más allá de buscar establecerse como un completo pilar en la escena local, Elok Fingerboards también va en busca del objetivo de llevar el fenómeno de los skates en miniatura a lo largo y ancho de Argentina, convirtiendo al país en un rincón ciento por ciento fingerboard. "A mí me gustaría que cada provincia tuviera una marca de fingerboards propia, que alguien piense en Córdoba o Buenos Aires y sepa que hay una marca. Así se va a hacer más grande la comunidad, va a haber más competencia, que es algo que potencia a uno y lo impulsa a buscar el mejor producto. El hecho de que se hagan más eventos también sería un sueño. Que haya unión y que compartamos, todo en un contexto sano y de buenas vibras", comenta Nahuel Freiria, quien también remarca la idea de una comunidad donde todos se apoyen con todos y la pasión por el fingerboard sea lo principal.
También puede interesarte

Los viajeros buscan algo más que una foto de postal. Ahora en un rol protagonista desafían sus propios límites bajo la seguridad de la ingeniería moderna.

Recorrió Latinoamérica por Racing y ahora busca llegar desde Argentina a Estados Unidos para ver la próxima Copa del Mundo: conocé la historia de Alejo Ciganotto.