
Pantallas gigantes, shows y gastronomía: así será la “Casa Albirroja” durante el Mundial.
VIBES LATAM

Tony y Daniel Rivilli, los protagonistas de la aventura motoquera rumbo al Mundial (Instagram/Ruta al Mundial).
No hay dudas de que la Copa del Mundo es la competencia por excelencia a nivel futbolístico y, hasta incluso, deportivo: no solo por lo que significa a nivel internacional, sino también por todo lo que engloba un torneo de dicho calibre.
Uno de los episodios más impactantes en el marco del Mundial son aquellas locuras realizadas por los aficionados para poder alentar en primera persona a su país, y una de las historias más increíbles de esta edición tiene como protagonistas a Tony y Daniel, un padre e hijo cordobeses que viajan en motocicleta hacia Estados Unidos para ver el debut de la Selección argentina en la próxima Copa del Mundo.
En muchos de los casos, hay gente que deja su vida cotidiana, pone en venta objetos de valor y hace hasta lo imposible para poder llegar a ver a su Selección en la Copa del Mundo. Y en el caso de Tony y Daniel, el orígen del viaje tiene como punto de partida una obsesión del más joven, acompañado de un sueño en conjunto.
Tony y Daniel compartiendo mates en plena ruta (Instagram/Ruta al Mundial).
“Hace cuatro años empecé a ver videos de viajeros haciendo la ruta de Ushuaia - Alaska, y a razón de esto no podía parar de pensar en el sueño que sería hacer un viaje de tantos kilómetros, días, fronteras y aventuras. Aunque es difícil llevarlo a cabo, arranqué a armar mi vida alrededor de poder hacer ese viaje y, ya con una fecha aproximada de salida, mi papá me dijo que le encantaría hacerlo conmigo, pero que cambiáramos el enfoque para llegar a ver el Mundial, otro sueño que ambos teníamos pendiente, así que estuvimos casi un año trabajando en detalles, motos y demás factores hasta que pusimos la fecha de salida”, cuenta Tony sobre el inicio de la aventura mundialista.
Más allá del aspecto especial y extenso del viaje desde Córdoba hasta Estados Unidos, esta no es la primera experiencia de Tony y Daniel recorriendo kilómetros y kilómetros arriba de una motocicleta: “Desde chico compartí con mi papá el gusto por las motos, lo acompañaba cada vez que tenía oportunidad y desde que tengo moto siempre compartimos una vuelta por las sierras de Córdoba cada fin de semana que tenemos la posibilidad”.
En el currículum mental, Tony también recuerda una experiencia única junto a su padre arriba de una motocicleta, cuando él vivía en México y Daniel tuvo la posibilidad de ir a visitarlo, momento en el que armaron un pequeño viaje con dos motos alquiladas para cruzar la península. Así como también guarda con cariño una de las primeras travesías con la moto en la comenzó su pasión, cuando fueron a Chile pasando por Mendoza en una aventura de “tres mil kilómetros de puro disfrute padre-hijo”.
Es inevitable pensar en la cantidad de momentos, anécdotas y episodios que Tony y Daniel tendrán guardados en su memoria de esta travesía que comenzó en las rutas de Córdoba y promete acabar en suelo estadounidense. Pero para ellos hay un punto de la aventura en particular que los marcó más que cualquier otro.
“El día tres del viaje, sin dudas. Recién salidos, fresquitos y con muchas ganas, nos perdimos en la impotente Puna argentina intentando llegar a Susques, el pueblo más cercano al cruce de Jama así cruzábamos a Chile al otro día. Lo que se suponía que iban a ser cien kilómetros de un ripio en estado semi bueno, terminaron siendo casi doscientos de serrucho, caminos mineros, piedra, grava y barro”, recuerda Tony sobre aquel episodio.
Y no todo termina ahí. El más joven de la dupla también recuerda que la noche caía en la ruta y no lograban ver el pueblo, lo que generó una desesperación aún más grande. Sin una carpa donde poder pasar la noche fría, los cordobeses durmieron a la intemperie en una noche de tres grados, que terminaron pasando con bromas y diversión.
Así como las risas y las anécdotas sobran, los momentos complicados también aparecen en una aventura de tal magnitud, y en el viaje de Tony y Daniel apareció en Colombia.
“Otro tramo muy difícil del viaje fue el Trampolín de la Muerte en Colombia: cuatro horas de carretera de montaña donde no pasan dos autos al mismo tiempo, con un acantilado de miles de metros sin guardarrail. No queríamos hacer tantos kilómetros de ripio con la motos pesadas y cubiertas de ruta, pero habían detonado un camión militar unos guerrilleros y estaba cortada la vía principal”, cuenta Tony sobre ese tramo.
Si de momentos complicados de la aventura padre-hijo hay que hablar, Tony también recuerda el momento en el que le negaron la entrada a Nicaragua a Daniel, su padre: “Fue muy duro eso porque no poder entrar a Nicaragua significaba tener que enviar la moto de alguna manera para el norte, no hay otra vía terrestre que no sea pasando por ahí”.
Más allá de que el objetivo final sea llegar a Estados Unidos y presenciar el debut de la Selección argentina de Lionel Messi en la Copa del Mundo, la aventura, sin lugar a dudas, marcará un antes y un después en el vínculo entre Tony y Daniel.
El POV de Tony en la ruta (Instagram/Ruta al Mundial).
“Nos deja una aventura única, donde lo más importante fue su gente, todo el cariño que recibimos a diario y que no importa el idioma, la cultura y la distancia somos todos humanos. Nos abrió los ojos al mundo de una forma que no imaginábamos. Hizo más fuerte nuestro vínculo, ya que nos vimos en las malas y nos vimos en las buenas, pero en ambos casos seguimos juntos, apoyándonos mutuamente cuando se ponía difícil la cosa”, cuenta Tony sobre lo que les ha dejado la experiencia hasta el momento, quien también avisó que no sería la última en el currículum de la dupla.
También puede interesarte

Pantallas gigantes, shows y gastronomía: así será la “Casa Albirroja” durante el Mundial.

El fenómeno del onigiri ya tiene su lugar en Buenos Aires con Jurichi, el primer bar dedicado a este clásico japonés.