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ARTE URBANO

Miguel Enrique Perdomo junto a su hermano y compañero de trabajo Miguel José Perdomo (Instagram/Decormiguelito).
Lo que antes parecía un recurso festivo hoy forma parte del lenguaje artístico, y Miguel José y Miguel Enrique Perdomo son uno de los responsables de convertir la globoflexia en una forma de arte urbano.
El arte urbano no se limita únicamente a intervenciones tradicionales como grafitis o murales que ocupan grandes paredes en la ciudad. Con el paso del tiempo, este concepto fue ampliando sus fronteras para incluir nuevas formas de expresión que transforman lo cotidiano en algo artístico: materiales, técnicas y lenguajes que antes parecían ajenos a este universo hoy forman parte de una escena cada vez más diversa.
En ese cruce, donde conviven formas como el celograffiti o el arte con arena, aparece la globoflexia, una disciplina que consiste en modelar globos —generalmente largos y flexibles— mediante inflado, torsión y unión para dar forma a figuras, estructuras e incluso instalaciones de gran escala que dialogan con el espacio público.
Dentro de este universo, Latinoamérica cuenta con dos referentes claves: Miguel José y Miguel Enrique Perdomo. Los artistas de origen venezolano, radicados en Florida, se consolidaron como uno de los nombres más influyentes en la globoflexia a nivel regional. Es probable que en más de una ocasión te hayas cruzado con imágenes de enormes esculturas hechas con globos, ya sea en redes sociales, eventos o intervenciones públicas, y detrás de muchas de ellas aparece el sello de los venezolanos.
Los hermanos Perdomo junto a su obra en homenaje a Bad Bunny (Instagram/Decormiguelito).
El impacto de los Perdomo no solo se mide en sus creaciones, como por ejemplo la Virgen de Guadalupe que supera los veinte pies de alto y está hecha con veinte mil globos, sino también en la difusión de esta técnica, impulsando su crecimiento en distintos países de la región. Es por ello que hablar de Miguel José y Miguel Enrique Perdomo no es únicamente mencionar a dos de las grandes celebridades de la globoflexia a nivel internacional, sino también a los principales emblemas latinos en la materia.
Como todo artista urbano, el recorrido de los venezolanos no se mide solo en técnica, sino en obras que condensan su identidad y lo posicionan frente al mundo, esos trabajos que terminan construyendo un nombre propio y trascendiendo fronteras. En ese sentido, los hermanos Perdomo también cuentan con piezas que no solo reflejan su talento, sino que lo consolidan como un referente internacional dentro de la globoflexia.
Probablemente su obra más emblemática sea la primera Virgen de Guadalupe realizada en Estados Unidos bajo la técnica de globoflexia. Se trata de una estructura monumental que supera los 20 pies de altura y que fue construida con alrededor de 20.000 globos, en un proceso de ensamblaje que se extendió durante casi una semana. Más allá de lo técnico, la pieza fue concebida como una representación de la fe y la comunidad, dos ejes que atraviesan gran parte de su trabajo. Esta obra no aparece de forma aislada, sino que se inscribe en una línea de creaciones vinculadas a lo religioso, donde también destacan figuras como la Virgen de Chiquinquirá y José Gregorio Hernández, el primer santo venezolano.
La religión como pilar de las obras de los Perdomo (Instagram/Decormiguelito).
Otra de sus intervenciones más destacadas tuvo lugar en el marco de la presentación de Bad Bunny en el Super Bowl de la NFL, donde llevó su técnica a un terreno completamente distinto. En esta ocasión, Perdomo no apostó por una escultura tridimensional, sino por un mosaico a gran escala del rostro del artista puertorriqueño, incorporando elementos icónicos como la pava en su cabeza. Para su realización, los venezolanos utilizaron cerca de 18 mil globos de más de quince colores distintos, logrando una imagen de alto impacto visual que dialoga con la cultura pop y demuestra la versatilidad de su obra.
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