
En este recorrido por las trayectorias que marcaron el año, desglosamos las claves de un movimiento que no pide permiso y que utiliza la viralidad como lenguaje.
MÚSICA

Alvaro Colombil, la voz de Boyler (Boyler).
Oriundo de la ciudad de Carmen de Patagones, la banda Boyler se instaló como una de las últimas novedades de la industria musical local: un conjunto de amigos que comenzó con covers de temas de trap argentino y sorprendió con un nuevo sonido.
La lupa de la industria musical latinoamericana ha posado su foco en Argentina, una inagotable cuna de artistas, desde hace un largo tiempo: hace ya casi una década descubrió figuras de la talla de Duki, Cazzu, Khea, YSY A y Bizarrap y en el último tiempo surgieron nombres como Yami Safdie, Valentino Merlo, Milo J, Zell y los Swaggerboyz, entre otros tantos, que se convirtieron en las estrellas más recientes de la escena local. Y si tenemos que hablar de una de las últimas sensaciones de la música en Argentina, hay que mencionar a Boyler, la banda argentina que combina trap y metal y fue halagada por el mismísimo Fred Durst, integrante de Limp Bizkit.

Los integrantes de Boyler (Boyler).
Conformada por Emi Lobo (guitarra y voz), Juance Lobo (batería), Alvaro Colombil (voz) y Valentin Lobo (bajo), Boyler se instaló dentro de la industria musical nacional como una de las bandas más novedosas. Con un estilo que fusiona géneros como el trap y el metal, el grupo oriundo de Carmen de Patagones, la ciudad más austral de la provincia de Buenos Aires, se ganó un lugar en la escena actual y se llevó la mirada de un gran número de fanáticos que quedó sorprendido por su propuesta.
A pesar de haber sido creada en el año 2011, el camino de Boyler comenzó a finales del año pasado, donde publicaron en redes sociales covers de temas históricos del trap argentino como “Salgo a cazar”, “Hidro” y “El Amanecer” de YSY A y “Fvck Luv” de Duki y C.R.O. Y ahí llegó el primer boom: miles de reproducciones, un aumento en el número de seguidores y una catarata de comentarios admirando el trabajo. Luego de haberse ganado un lugar en el mapa, la banda lanzó “No es un sueño”, “Producto argentino” y “Noticia”, sus primeros tres sencillos propios, y consolidó los primeros cimientos como proyecto consolidado.
Mientras el éxito se mantenía en alza, los lanzamientos de Boyler como “Por la celeste y blanca”, el primer EP de la banda, continuaban adueñándose de los oídos de sus oyentes y el nombre del grupo oriundo de Carmen de Patagones continuaba creciendo al punto de conseguir dos hitos históricos: el primer show propio de la banda en el Teatro Greison de Monte Grande y la presencia como show de apertura del concierto de YSY A en Mandarine Park.
Juance Lobo durante el show de Boyler en el Teatro Greison de Monte Grande (Boyler).
Ya con más de 70 mil seguidores en Instagram y un número que supera los 15 mil oyentes mensuales en Spotify, Boyler puede decir que se convirtió en una nueva sensación de la industria musical en Argentina, y con mucho camino por recorrer aún.
También puede interesarte

En este recorrido por las trayectorias que marcaron el año, desglosamos las claves de un movimiento que no pide permiso y que utiliza la viralidad como lenguaje.

Conocé cuáles son las batallas mexicanas que marcaron época en la historia de Red Bull Batalla.