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DEPORTES

El Busca Club, un refugio para los jugadores olvidados

En ocho años de existencia, más de 5.000 futbolistas transitaron por sus canchas. En una entrevista exclusiva, Damián Malandra explica cómo su organización logra revertir cualquier diagnóstico de retiro prematuro.

Portada de El Busca Club, un refugio para los jugadores olvidados

En el medio de la imagen, Damian Malandra.

Por Agustin Dominguez Prieto

Última actualización el 22 de abril de 2026

Damián Malandra lidera una innovadora organización dedicada a la reinserción deportiva de futbolistas que quedaron libres o sin contrato. El Busca Club tiene como objetivo transformar el descarte del sistema en una plataforma de despegue hacia ligas nacionales e internacionales. Desde su inauguración en 2018, coincidiendo con el partido de Argentina contra Croacia en el Mundial, este proyecto sirvió como puente para que miles de jóvenes recuperen su mentalidad ganadora y regresen al profesionalismo.

Leé también: El club de los futbolistas olvidados

Rescatando carreras en el abismo del retiro

El sistema del fútbol argentino es voraz. Al llegar a la edad de primer contrato, solo unos pocos logran la firma. Decenas de chicos quedan a la deriva. El Busca Club interviene en ese momento crítico. Funciona como un soporte psicológico y profesional. "No trato de juzgarlo sin conocerlo, intento ayudarlo" afirma Malandra.

La organización se especializa en recibir a jugadores que, tras quedar libres, perdieron la confianza o el estado físico. El proceso implica convencer al atleta de que su carrera no termina a los 20 años si el club de origen le cierra la puerta. "Si llegaste a primera es por algo y si te faltó algo para llegar a primera, vamos a mejorarlo, corregirlo y demostrar que podés" explica.

El radar de los nombres propios

Este proyecto tuvo múltiples figuras que pasaron por sus filas y hoy brillan en diversas latitudes. Casos como el de Gabriel Vega, quien tras quedar "colgado" en la reserva de Boca Juniors durante la pandemia, logró debutar en primera y hoy milita en Nueva Chicago. Otros nombres de renombre como Ariel Franco (ex River), Gino Clara (ex Independiente) e Iván Morán (con 10 años de trayectoria en Europa) utilizaron esta plataforma para mantenerse vigentes o reinsertarse. "Hay muchos jugadores de renombre que salieron" señala Malandra.

Imagen del artículo: El Busca Club, un refugio para los jugadores olvidados
De izquierda a derecha: Gabriel Vega, Gino Clara, Ariel Franco y Ivan Moran.

Uno de los casos más emblemáticos fue el de Chapu Molina, un histórico del ascenso que, tras pasar por Midland, logró dar el salto al exterior. "Chapu Molina salió de acá, estaba colgado, resurgió y se fue a Brasil" relata.

La vitrina del ascenso y el mercado externo

La logística de El Busca Club es estratégica. Al no participar en ligas formales, el equipo se dedica a jugar amistosos contra clubes de la Primera B Metropolitana y el Nacional B. El objetivo es que los técnicos rivales vean el potencial de los jugadores libres en acción directa. Para ello, la difusión tecnológica es clave. Cada partido se filma y edita para que el futbolista tenga material audiovisual de alta calidad.

El mercado de pases para un jugador libre no tiene las mismas restricciones temporales que el convencional. "El jugador libre no tiene fecha de nacimiento, no importa si es bueno o barato" sostiene.

Resiliencia frente a la falta de contención

Malandra es crítico con la gestión de los juveniles en los clubes de primera división, donde suele primar el interés económico sobre el humano. Menciona con pesar casos de futbolistas que, incluso atravesando enfermedades graves como el cáncer, fueron dejados en libertad de acción sin el acompañamiento adecuado. "Los clubes a veces pueden hacer un poquito más de lo que hacen, pero capaz que no les interesa" sentencia el entrevistado.

Ante esta falta de empatía institucional, El Busca Club propone un modelo basado en la humildad y la persistencia, instando a los jugadores a no bajar los brazos ante el primer "no" de un entrenador. "No tenés que bajar los brazos porque uno te diga que no" remarca.

Imagen del artículo: El Busca Club, un refugio para los jugadores olvidadosEn el centro de la escena, Damian Malandra rodeado de “futbolistas olvidados”.

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