Un ave fénix, color y básquetbol: la transformación de una cancha en Rionegro
Un ave fénix protagoniza la nueva cancha de La Inmaculada, transformada con arte, deporte y participación comunitaria en Rionegro.

Mateo Modic
02/11/2026
3 min
Una cancha puede ser mucho más que un espacio para jugar. En Rionegro, Antioquia, el proyecto “En la Juega por el Bienestar” convirtió la placa polideportiva de La Inmaculada en un nuevo punto de encuentro donde el deporte, el arte urbano y la identidad del barrio conviven.
Arte urbano y deporte: la cancha de La Inmaculada que renació en Rionegro
El deporte urbano ocupa un lugar importante dentro de la actividad deportiva de distintas zonas de Colombia, con disciplinas como el BMX freestyle, el skate y el básquetbol. En Rionegro, Antioquia, una cancha histórica fue protagonista de una transformación que unió arte urbano, recuperación deportiva y participación comunitaria.
Durante agosto, el municipio de Rionegro fue testigo de la renovación de la placa polideportiva de La Inmaculada a través del proyecto “En la Juega por el Bienestar”, una iniciativa de la Alcaldía de Rionegro, mediante el Instituto Municipal de Educación Física, Deporte y Recreación (IMER), en articulación con la Fundación Pintuco.
La propuesta busca transformar catorce escenarios deportivos del municipio mediante intervenciones que combinan recuperación de infraestructura, color, arte y procesos de participación comunitaria.
En La Inmaculada, la intervención estuvo a cargo de los artistas José López Rincón, conocido como “Joselo”, y Danilo Marín, quienes convirtieron la superficie deportiva en un enorme lienzo. El diseño tiene como protagonista a un ave fénix, elegida como símbolo del resurgir de La Inmaculada y de la capacidad de su comunidad para transformarse y escribir nuevas historias.
Pero la renovación fue mucho más allá de la pintura. El proceso incluyó la recuperación integral de la placa, con trabajos para corregir desniveles, sellar juntas, reparar zonas deterioradas y preparar técnicamente la superficie antes de aplicar pintura especializada para escenarios deportivos.
La intervención también alcanzó otros sectores del espacio, con trabajos sobre cerramientos, porterías, aros y tableros, además de la recuperación del parque infantil y el mantenimiento del gimnasio al aire libre. De esta manera, el proyecto buscó que la transformación no quedará limitada a la estética, sino que devolviera a la comunidad un escenario preparado para el deporte, la recreación y el encuentro.
Uno de los aspectos centrales de “En la Juega por el Bienestar” fue justamente la participación de los vecinos. Antes de definir el diseño, se realizaron talleres de liderazgo, formación en acabados arquitectónicos y pintura, jornadas de ornato y aseo y espacios de cocreación para incorporar historias, imaginarios y elementos representativos de cada sector.
En La Inmaculada, ese proceso terminó materializándose en el ave fénix que ahora domina la cancha. La figura representa el renacer del barrio y se convirtió en una pieza que conecta visualmente el deporte con la historia y la identidad de quienes utilizan el espacio.
La reapertura también estuvo acompañada por actividades deportivas y comunitarias, entre ellas un torneo de básquetbol 3x3, propuestas de actividad física y espacios recreativos para niños y jóvenes. Así, el escenario recuperó su función original mientras sumaba una nueva dimensión artística y cultural.
Más que cambiar el aspecto de una cancha, la propuesta busca modificar la relación de la comunidad con el espacio que habita. En La Inmaculada, el básquetbol volvió a encontrarse con el arte urbano y un ave fénix quedó como símbolo de una idea sencilla: un lugar también puede renacer cuando quienes lo habitan vuelven a hacerlo suyo.
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