
No persigue likes ni fórmulas cerradas, pero sus obras aparecen una y otra vez. En esta nota, el artista colombiano nos explica el espacio público como forma de vida.
ARTE URBANO

Este creador mexicano rompe el algoritmo para priorizar lo que realmente importa.
Con 24 años de trayectoria, Remix uno es una de las figuras más polifacéticas del arte urbano mexicano. Este artista se distingue por combinar la disciplina técnica del óleo y el muralismo académico con la energía indómita del graffiti. Su obra, caracterizada por una búsqueda incesante de la belleza en el caos, trasciende la pintura para integrarse en un universo creativo donde el piano, el baile y la psicología del retrato convergen en murales de gran escala.
El origen creativo de Remix Uno se remonta a su infancia, cuando utilizaba los planos gigantescos de su padre arquitecto como lienzos. Sin embargo, el salto al espacio público ocurrió por una pulsión de identidad adolescente y libertad absoluta. “Se me hizo muy interesante el poder crear una estética de poder hacer lo que quisieras, donde quisieras, cuando quisieras, sin permiso”, rememora.
Tras una etapa influenciada por el cómic de Greg Capullo, su formación se tornó académica al estudiar a los referentes de su país. “Aprendí muchísimo sobre los muralistas mexicanos, en este caso Siqueiros, Camarena, Diego Rivera y Orozco... mejoré muchísimo mi composición estudiándolos”, reconoce. Esta base técnica le permite hoy ejecutar obras de gran complejidad, donde el rigor del estudio se mezcla con la adrenalina de la calle.
Entre flores y baile, esta Guelaguetza esconde un lado oscuro: una fiesta surrealista donde los píxeles se mezclan con lo paranormal y no todos los que bailan están vivos.
Uno de los sellos distintivos de su obra es la incorporación de glitches o errores visuales en sus retratos, una herencia directa de su consumo cultural en los videojuegos y la música electrónica. “En el Drum and Bass muchísimas veces la música tiene desperfectos a propósito que para mí suenan increíbles, como ese tipo de acentos que no te esperas”, explica el muralista para justificar estos "fallos" estéticos en sus cuadros.
Para Remix Uno, el rostro humano es el vehículo ideal para explorar la psique. “A través del retrato puedes incluso lograr entender mejor a una persona”, afirma. Esta búsqueda de profundidad se complementa con una técnica depurada en acrílico, aerosol y, especialmente, el óleo, técnica que defiende por su acabado superior y dificultad de manejo.
Segunda parte del mural para la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la empresa pública estratégica que provee energía eléctrica a todo México.
La obra de Remix Uno está profundamente arraigada en la identidad latinoamericana y en una postura política de resistencia frente al estigma del colonialismo y la intervención cultural externa. “Nosotros podemos crear lo nuestro, podemos ser nosotros auténticos sin tener que adaptarnos a sus gustos, sus estéticas”, sentencia.
Esta visión se nutre de los contrastes culturales de su crianza, donde la música juega un papel metafórico vital. “No puedes entender a un pueblo yo creo sin su música... ¿cómo logramos salir de esto?, ¿cómo le encontramos lo bello en la vida?”, cuestiona al comparar su arte con la estructura de la salsa, que celebra la vida incluso en la tragedia. Para él, llevar arte original a las calles es una forma de dignificar al ciudadano: “Que sepan que ellos también se merecen cosas bonitas en su vida”, sostiene.
A pesar de su respeto por las técnicas tradicionales, Remix Uno integró la Inteligencia Artificial en su flujo de trabajo para optimizar la producción y priorizar su vida personal. “Ahora ya tengo familia y por ejemplo tengo cinco hijas... al paso de los años yo prefiero estar con mis hijas y convivir, así que para mí esto es una forma que encontré de mejorar mi producción”, confiesa. Él utiliza estas herramientas para definir poses y composiciones antes de llevarlas a Photoshop y, finalmente, al muro.
Inspiradas en el estilo de RUN DMC, estas Superstar son un recordatorio de que la autenticidad y el desgaste de la calle le ganan a cualquier filtro de Instagram.
Acepta la naturaleza efímera del arte callejero con la templanza de quien ve sus piezas desaparecer por más de dos décadas. “Llevo 24 años haciéndolo y siempre fue así el juego... mi cabeza se acostumbró a que aunque creara algo muy padre no iba a perdurar”, reflexiona. No obstante, esto no frena su ambición de liderar equipos de trabajo estables ni de buscar proyectos en fresco que garanticen la permanencia de su legado.
El artista mantiene una relación crítica con las plataformas digitales, donde prioriza el impacto real de su obra sobre la métrica virtual. “El juego de las redes sociales me caga... como artistas tenemos que estar quedando bien con los demás... yo soy el creador, yo tengo que hacer lo que yo quiera”, declara. Al analizar el panorama actual, destaca la potencia del muralismo en México y Colombia, aunque lamenta la falta de visibilidad internacional para el talento del Sur Global.
“Bella, rebelde, flow, contestataria, salvaje, divertida y enérgica”, son las palabras con las que define su producción actual. Remix Uno expande su lenguaje visual, siempre impulsado por el apoyo de su familia y la convicción de que el esfuerzo constante es el único camino hacia la excelencia. “Ese pago espiritual es muy bello, eso es lo que busco también”, concluye el artista.
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Ecuador es uno de los grandes exponentes dentro del muralismo latino, y el colectivo MonoSapiensCrew forma parte de su glorioso listado de referentes.