
Si amas la comida callejera, La Ruta de la Garnacha de Lalo Villar es un canal imprescindible para descubrir las delicias urbanas.
GASTRONOMÍA

Zach, el responsable del revuelo que causó LabCoatz.
Durante casi 140 años, Coca-Cola sostuvo uno de los secretos comerciales más célebres del planeta. Una fórmula intocable, custodiada en bóvedas y rodeada de leyendas. Esa historia volvió a ocupar titulares globales cuando un youtuber científico aseguró haber replicado el sabor del refresco en su laboratorio, lo que provocó un fenómeno viral, millones de reproducciones y una pregunta incómoda para la marca más icónica del mundo ¿y si el verdadero secreto nunca estuvo en la receta?
El responsable del revuelo es LabCoatz, un canal de YouTube dirigido por Zach, divulgador científico y estudiante de ingeniería química. En su video titulado “Perfectly Replicating Coca-Cola (It Took Me a Year)”, que ya superó las 3.8 millones de visualizaciones, el creador muestra cómo pasó un año entero analizando químicamente la bebida más famosa del mundo.
El contenido se volvió viral por lo que promete y lo que simboliza. Ni más ni menos que un ataque directo al mito fundacional de Coca-Cola, una marca que construyó su poder global alrededor de la idea de que nadie podía copiar su sabor.
El video fue tendencia, explotó en redes sociales y se convirtió en uno de los contenidos más vistos del mes.
Uno de los puntos más impactantes del video, y el que más circuló en redes, es que más del 99% de una Coca-Cola está compuesto por ingredientes conocidos:
Toda la mística histórica, la bóveda de acero y la famosa “Mercancía 7X” se concentran en apenas un 1%, el que figura en la etiqueta como “sabores naturales”. Ese pequeño margen fue el que LabCoatz intentó descifrar usando espectrometría de masas, cromatografía y bibliografía académica especializada.
Según el análisis presentado en el video, ese 1% incluye compuestos provenientes de aceites esenciales y extractos vegetales, entre ellos:
El youtuber también confirmó algo que durante décadas fue tratado como mito urbano. Coca-Cola utiliza extracto de hoja de coca descocainizada, procesado legalmente en Estados Unidos por The Stepan Company, una de las pocas empresas autorizadas a trabajar con esa materia prima.
Zach explicó que intentó comprar el extracto de hoja de coca, pero su pedido fue incautado en la frontera, por lo que debió imitar ese perfil sensorial usando aceite de árbol de té, taninos de vino y otros compuestos hasta lograr coincidencias químicas y sensoriales.
La receta final, bautizada “Lab Cola”, utiliza aceites esenciales de limón, lima, naranja, canela cassia, nuez moscada y cilantro, diluidos en alcohol de grado alimenticio.
"Lab Cola", la réplica científica que logró imitar el sabor exacto del refresco.
Otro de los hallazgos que más llamó la atención fue que el orden y la temperatura de mezcla son fundamentales. El creador explica que calentar el jarabe casi hasta ebullición acelera reacciones químicas que refinan el sabor final, algo que no suele mencionarse cuando se habla de la fórmula de Coca-Cola.
El video también reavivó un dato histórico clave y es que Coca-Cola jamás patentó su receta, porque hacerlo implicaría hacerla pública. En lugar de eso, la empresa eligió construir uno de los relatos de marca más efectivos de la historia moderna.
Como señaló el sitio especializado Hackaday, el verdadero valor de Coca-Cola no está en lo imposible de replicar su bebida, sino en haber convencido al mundo de que su receta era inalcanzable.
El verdadero secreto estaba en la cabeza de los consumidores.
LabCoatz no violó ninguna ley, porque no usa la marca ni vende su producto. Pero sí hizo algo que golpea directamente al corazón del marketing de Coca-Cola, demostrar que el “sabor inimitable” no es magia, sino química precisa, tiempo y obsesión.
¿Está Coca-Cola en peligro? Probablemente no. La marca vende más que una bebida, son hábitos, nostalgia y símbolos. Pero el impacto ya ocurrió. El video fue tendencia y se volvió viral.
También puede interesarte

Si amas la comida callejera, La Ruta de la Garnacha de Lalo Villar es un canal imprescindible para descubrir las delicias urbanas.

El barrio de Pocitos alberga a La Redonda, el emblemático local que se hizo conocido en todo Uruguay por preparar las pizzas más grandes del país.