
El centenario artista mexicano abandonó el plano físico, pero dejó un testamento visual que sobrevive en los muros. Conocé su historia.
ARTE URBANO
Un artista que prefiere la calle viva sobre los museos estáticos.
Mr. Bad Tiles representa la revolución más pura dentro del arte callejero contemporáneo. Este creador madrileño transforma escombros y gresite abandonados en piezas virales desde la Vega Baja. Pero es su técnica de lanzamiento de mosaicos lo que genera un furor absoluto en las redes sociales. El artista desafía las leyes de la gravedad con sus obras artesanales, piezas viajan por el aire hacia las fachadas más altas y remotas. Para ello, prescinde totalmente de escaleras o andamios.
La metodología de Mr. Bad Tiles desafía incluso las reglas tradicionales del street art. El artista lanza literalmente sus mosaicos contra las fachadas, de manera que logra adherirlos al primer intento. Sus obras “vuelan” hasta lugares inaccesibles para otros creadores, algo que refuerza el impacto visual y protege las piezas del vandalismo y el robo.
De vez en cuando, recurre al uso de drones para alcanzar ubicaciones especialmente complejas, siempre bajo una premisa clara de evitar soportes externos, permisos innecesarios o excusas técnicas. La búsqueda es directa y honesta: impactar a plena luz del día, sorprender al transeúnte y resignificar el espacio urbano sin intermediarios.
Como sucede con gran parte del arte urbano contemporáneo, la proyección global de Mr. Bad Tiles se aceleró gracias a las redes sociales. Los videos de sus lanzamientos acumulan miles de “likes” y reproducciones en Instagram. Así, cada intervención es un acto performático que trasciende la obra final.
El propio artista estima haber instalado más de 3000 mosaicos en distintos países, un crecimiento sostenido en el que sus seguidores cumplen un rol clave. Fans y coleccionistas colaboran activamente en la distribución internacional de las piezas, sugieren ubicaciones o facilitan nuevos destinos.
Más allá de sus intervenciones espontáneas, el artista también desarrolla proyectos de gran formato. En locales comerciales instaló mosaicos gigantes compuestos por hasta cuarenta mil teselas, colocadas manualmente una a una, en un proceso que combina paciencia artesanal y obsesión por el detalle.
Entre los planes a futuro figura el recubrimiento completo de un edificio en París, un desafío que sintetiza la escala que alcanzó su obra. Sin embargo, más allá de la magnitud, Mr. Bad Tiles mantiene la intacta filosofía de paz y diversión en el trabajo constante, y concibe el arte urbano como un espacio de juego, rebeldía y alegría cotidiana.
También puede interesarte

El centenario artista mexicano abandonó el plano físico, pero dejó un testamento visual que sobrevive en los muros. Conocé su historia.

Conocé Beco do Batman, el lugar más fotografiado de la ciudad, donde los murales coloridos atraen a turistas, influencers, y amantes del arte, por igual.