
Realizada en senderos llenos de complicaciones de todo tipo y plagado de locura y adrenalina, la disciplina logró conquistar el corazón de los amantes de la velocidad.
DEPORTES

Alejo Ciganotto, el hincha que recorrió Latinoamérica por Racing (Instagram/Alejo Ciganotto).
Los hinchas de fútbol son reconocidos por su fidelidad inquebrantable. Pero pocos llevaron esa pasión tan lejos como Alejo Ciganotto, el argentino que transformó su amor por Racing en una forma de vida que lo llevó a recorrer Latinoamérica a dedo.
Hay una frase que se repite generación tras generación: el fútbol mueve pasiones. Y no es una exageración. ¿Cuántas veces vimos historias de hinchas que recorren cientos o miles de kilómetros para ver a su equipo? Personas que viajan en bicicleta, en colectivos interminables o cruzan fronteras con tal de estar presentes en un partido. El fútbol, para muchos, no es solo un deporte: es una forma de vida.

La huella de Alejo Ciganotto en Colombia (Instagram/Alejo Ciganotto).
Y si de recorrer distancias por amor a una camiseta se trata, hay que hablar de Alejo Ciganotto, el hincha de Racing que decidió llevar su pasión al extremo y emprendió travesías por distintos rincones de Sudamérica —como Brasil, Chile y Paraguay— viajando a dedo y subiéndose a camiones con el único objetivo de alentar a su equipo en cualquier estadio que le toque jugar.
Con más de 230 mil seguidores en redes sociales, Alejo no solo se convirtió en uno de los hinchas más reconocidos del continente latinoamericano, sino también en una verdadera figura digital. A través de videos en los que documenta sus recorridos, las dificultades del camino y los encuentros solidarios que surgen en cada destino, el argentino transformó su pasión en una comunidad que sigue de cerca cada paso de su aventura. Su historia combina fútbol, sacrificio y espíritu viajero, y lo posiciona como un emblema moderno del fanatismo llevado al límite.
La pasión de Alejo por Racing no nació de un día para el otro, sino que forma parte de su historia desde el comienzo. El vínculo con la Academia es una herencia familiar que lo marcó desde sus primeros días de vida: apenas nació, su papá lo vistió con una camiseta, un short y medias del club, y su primera visita al Cilindro llegó cuando tenía apenas un mes. Incluso, en esas primeras jornadas como hincha, su mamadera se calentaba en el mismo agua donde se preparaban los panchos en la cancha: una imagen que resume el nivel de pertenencia que lo acompañó desde la cuna.
Y desde entonces, Racing dejó de ser solo un equipo para convertirse en una parte esencial de su identidad y el motivo principal de lo que, muchos años más tarde, se transformaría en su pasatiempo favorito.
Sin embargo, el momento que cambiaría todo llegó hace un puñado de años atrás, durante la Copa Sudamericana que Racing terminaría conquistando en Paraguay tras vencer a Cruzeiro. Todo comenzó en el cruce de octavos de final de la competencia, cuando Alejo estaba en su casa y sintió el impulso irrefrenable de estar presente en el duelo ante Huachipato en Chile (unos 1500 kilómetros de distancia). Sin demasiada planificación ni recursos, preparó una mochila con 70 mil pesos argentinos y, en plena madrugada, salió a la ruta con una idea clara: llegar como fuera. Así, entre tramos a pie y viajes a dedo, inició una travesía que no solo lo acercaría a su equipo, sino que también marcaría el inicio de un estilo de vida.
Durante ese primer recorrido, comenzó a compartir su experiencia en redes sociales, sin imaginar el impacto que generaría. Sus videos rápidamente se viralizaron, acumulando miles de reproducciones y despertando la solidaridad de otros hinchas, que colaboraron con donaciones para ayudarlo a continuar el viaje.
Lo que empezó como una decisión impulsiva se transformó en el punto de partida de una serie de travesías que lo llevarían a recorrer distintos países del continente siguiendo a Racing, impulsado únicamente por su pasión.
Alejo Ciganotto en el estadio de Botafogo en Brasil (Instagram/Alejo Ciganotto).
Pero sus viajes no solo se limitan a los kilómetros recorridos o a los destinos alcanzados. En cada video, Alejo muestra el detrás de escena de sus aventuras: las rutas que atraviesa, los camiones que lo acercan a su objetivo, las largas horas de espera al costado del camino y los encuentros inesperados que surgen en el trayecto. Sus relatos combinan esfuerzo, incertidumbre y emoción con historias de solidaridad, gestos de desconocidos que se convierten en aliados y momentos que reflejan que su travesía es mucho más que un viaje futbolero: es una experiencia humana que trasciende el deporte y conecta con el significado más profundo de seguir una pasión.
Luego de haber visitado rincones de Uruguay, Colombia, Chile, Brasil y Paraguay para alentar a su tan querido Racing, Alejo Ciganotto se prepara para afrontar el desafío más grande de su vida.
Esta vez, su travesía dejará momentáneamente de lado los colores de la Academia para enfocarse en un sueño aún mayor: llegar desde San Martín, provincia de Buenos Aires, hasta la ciudad de Kansas, en Estados Unidos, donde la Selección argentina debutará en la próxima Copa del Mundo el martes 16 de junio ante Argelia. Una vez más, el objetivo será el mismo que guió cada uno de sus viajes: estar presente, sin importar la distancia ni los obstáculos.
El viaje, que planea iniciar el 15 de marzo, tendrá una primera parada especial en Brasil, donde participará de la revelación de género de su hijo, fruto de su relación con una joven brasileña a quien conoció durante una de sus travesías y con quien hoy comparte su vida. Desde allí, comenzará un extenso recorrido a lo largo del continente americano con la meta de llegar a tiempo al debut del equipo dirigido por Lionel Scaloni.
La travesía también tendrá un condimento emocional adicional, ya que el torneo marcaría la última participación mundialista de Lionel Messi, el máximo ídolo de su generación, convirtiendo este viaje en una misión aún más significativa.
También puede interesarte

Realizada en senderos llenos de complicaciones de todo tipo y plagado de locura y adrenalina, la disciplina logró conquistar el corazón de los amantes de la velocidad.

Es inevitable pensar en el parkour y no mencionar a Storror, el grupo británico que pasó de la escena local a la consagración internacional a través de YouTube.