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“El skateboarding salvó mi vida muchas veces”

El skater mendocino repasó con Street Art Latam sus comienzos, referentes, evolución y vínculo con una disciplina que, según cuenta, “salvó” su vida.

Portada de “El skateboarding salvó mi vida muchas veces”
Kinky Boy en el San Vicente Skatepark (Instagram/Kinky Boy).
Autor

Mateo Modic

10/09/2026

4 min

De jugar Tony Hawk en PlayStation a conseguir sus primeros sponsors y competir, Kinky Boy, skater oriundo de Mendoza, construyó una historia marcada por el skateboarding.

¿Cómo y cuándo comenzó tu vínculo con el skate?

La primer cercanía con el skate que tuve fue aproximadamente para el año 2007, para ese entonces yo tenía siete años y era un niño que le gustaba mucho jugar Playstation, uno de los juegos que más jugaba era Tony Hawk, tenía varios de la saga, “ProSkater 1 y 2”, “Proving Ground”, “Project 8” y otros, yo tenía una patineta de juguete pero sabía que no era como la que salían en los videos dentro del juego entonces le pedí una “real” a mi padre. En ese entonces mi hermano mayor tenía su skate y era súper distinto a la mía de juguete y ahí surgieron mi duda y ganas de tener una mejor.

Kinky Boy en acción (Instagram/Kinky Boy).

¿Quiénes fueron tus primeros ídolos o referentes?

Para ese entonces recuerdo mucho haber visto a un Nyjah Huston niño en sus videopartes de Element que hacía trucos increíbles y ahí nacieron las ganas de patinar , ya que él con 11 años ya hacía locuras que todo niño o adulto querría hacer. Otros skaters que me motivaban también eran Paul Rodriguez, Pj Ladd, Shane Oneill y así te puedo nombrar varios.

¿Qué momento de tu carrera recordás como el más importante?

Yo creo que los primeros 5 años de mi comienzo fueron sin saber que quizás un día cumpliría sueños que ni siquiera yo sabia que tenia hasta ese momento, cuando tenia 13/14 años fue cuando me di cuenta que realmente no era un simple juego o hobbie para mi ya que se estaban dando oportunidades de “sponsors” con marcas locales, ganaba algunos campeonatos y ya filmaba video partes en la calle, eso marcó mi trayectoria a lo que soy hoy en dia.

¿Cuál fue el truco que más te costó aprender?

Me costó muchísimo tiempo aprender kickflip como un año aproximadamente, luego de eso empecé a entender un poco más la técnica con los demás trucos y ya me facilitaba para aprender otras combinaciones.

¿Cómo ves actualmente la escena del skate en tu país?

En Argentina hay un nivel increíble de chicos que quizás no son tan conocidos o que no cuentan con un apoyo material para la práctica, pero eso también habla de que la industria está un poco estancada ya que es una disciplina bastante costosa monetariamente hablando. En Argentina, por suerte hay eventos casi todo el año para que chicos y chicas se sientan motivados y enfocados para su progreso en la práctica.

Sesión de fotos de Kinky Boy (Instagram/Kinky Boy).

¿Qué cosas cambiaron desde que comenzaste hasta hoy?

Cambió muchísimo mi mentalidad a medida que iba creciendo ya que me lo fui tomando más serio cada vez, también los entornos en los que concurría a practicar, al principio era solo calle, después hicieron varios skateparks en mi ciudad que facilitaban un poco más el aprendizaje y la motivación. También los círculos de amigos que hoy en día se dedican a otras cosas ajenas al skateboarding.

¿Qué importancia tienen las redes sociales para los skaters actualmente?

Ayuda bastante el hecho de “hacerse conocido” si se lo utiliza de una forma estratégica para el crecimiento personal, te acerca a gente que quizás no sabía de tu existencia y te ven subiendo contenido todo el rato relacionado al skate. Pienso que es una herramienta que en la modernidad se tiene que usar para favorecer la imagen, pero tampoco abusar de eso.

¿Qué significa el skate para vos después de todos estos años?

Para mí y para muchos significa superación, te ayuda a enfocarte, te brinda valores que no se aprenden en todos lados, te enseña a caerte y levantarte las veces que sea necesario, el skate es unión, te conecta con gente de cualquier parte del mundo sin tener que hablar el mismo idioma. El skateboarding salvó mi vida muchas veces y estoy agradecido con la vida por haberme puesto esto en mi camino.

Kinky Boy en las calles de Buenos Aires (Instagram/Kinky Boy).

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